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Mas de tres semanas de bloqueos, cuatro muertos y 600 millones de dólares perdidos que la industria dice no poder recuperar

Mas de tres semanas de bloqueos, cuatro muertos y 600 millones de dólares perdidos que la industria dice no poder recuperar

La Cámara Nacional de Industrias confirmó el viernes pérdidas superiores a 600 millones de dólares tras 22 días de bloqueos, equivalentes al 2,26% del PIB nacional. Los cortes de ruta acumulan ya cuatro víctimas fatales.

Mas de tres semanas de bloqueos han producido en Bolivia un daño que el propio sector industrial califica de irreversible. «Lastimosamente las pérdidas económicas en este momento para nuestro país ya superan los 600 millones de dólares. Esta cifra, este daño económico nuestras industrias ya no lo van a recuperar», expresó Gonzalo Morales, presidente de la Cámara Nacional de Industrias, en conferencia de prensa realizada el viernes.

El dato no es solo económico. Los bloqueos acumulan cuatro víctimas fatales atribuidas directamente a la imposibilidad de circulación de ambulancias y acceso a servicios de salud. La más reciente ocurrió la madrugada del 21 de mayo: un niño de 12 años que requería cirugía urgente por trauma abdominal severo fue trasladado desde Llallagua hacia Potosí, pero la ambulancia no pudo superar los bloqueos. El vehículo intentó desviar a Oruro y el menor falleció en el trayecto. El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Wilfredo Anzoátegui, presentó cartas al Ministerio Público, Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo solicitando la habilitación inmediata de corredores humanitarios.

El peso sobre el aparato productivo

Veinte días de paralización equivalen a una afectación estimada del 2,26% del PIB nacional. El impacto recae sobre el sector privado y también sobre el Estado, que deja de recaudar tributos destinados a salud, educación e infraestructura.

El presidente de la Cámara Departamental de La Paz, José Eduardo Iriarte Tineo, advirtió que si los bloqueos se repiten en los próximos meses, la mayoría de las industrias del departamento cerrarán definitivamente. Morales añadió que varias fábricas han reducido operaciones esta semana y otras no podrán reanudar la próxima.

Los bloqueos generan falta de combustible, ruptura de la logística e incremento de costos que asfixian al aparato productivo. El sector alimentario advirtió que las cadenas de suministro están quebradas y que sin desbloqueo urgente no será posible abastecer de alimentos a las ciudades del país. Las empresas exportadoras tampoco pueden cumplir sus compromisos de ventas al exterior.

La CNI tomó una medida que ilustra la gravedad de la situación. Solicitará al Ministerio de Economía el diferimiento en el pago de impuestos como el IT e IVA y ajustes en las tarifas energéticas, dado que las empresas deben pagar salarios y aportes a fin de mes pese a no haber podido producir ni comercializar durante tres semanas.

El costo que no termina cuando se levantan los bloqueos

El economista Fernando Romero advirtió que los bloqueos generan presiones inflacionarias, pérdida del poder adquisitivo y posibles presiones sobre el tipo de cambio, además del deterioro de la credibilidad de Bolivia ante los mercados internacionales. Estimó que incluso si los bloqueos se levantan en el corto plazo, la recuperación económica podría tardar entre siete y doce meses.

El contexto financiero amplifica el problema. Bolivia captó mil millones de dólares en bonos soberanos el 7 de mayo presentándose ante los mercados como una economía en proceso de estabilización. En 22 días de bloqueos perdió 600 millones. El riesgo país subió de 127 a 157 puntos en el mismo período. Los inversores que compraron esos bonos al 9,45% anual leen los mismos datos.

La CNI hizo un llamado urgente al gobierno para garantizar la libre transitabilidad utilizando las facultades constitucionales disponibles. Desde Cochabamba, la Cámara de Industria y Comercio sumó su posición: «Estos problemas se deben resolver en la mesa y no en las calles».

Bolivia tiene un paquete de diez reformas económicas pendiente en la Asamblea, una negociación con el FMI en curso y vencimientos de deuda que no esperan. Ninguno de esos procesos avanza mientras las rutas estén cortadas y las fábricas sin poder operar.