CADEXNOR alertó que la Amazonía boliviana acumula 29 días de aislamiento carretero con pérdidas que superan 1,8 millones de dólares por día en la región norte.
Agustín Vargas Ribera, presidente de CADEXNOR, alertó este domingo que el norte amazónico atraviesa una situación crítica por la paralización de exportaciones, el desabastecimiento de productos básicos y la creciente incertidumbre que afecta a toda la actividad productiva regional. «No sé si el Gobierno y los sectores movilizados están dimensionando el verdadero daño y el impacto que esto tendrá para el país. Hoy cumplimos 29 días de cerco a la Amazonía boliviana», afirmó.
La cifra diaria ya está calculada. Las pérdidas de la región amazónica superan 1,8 millones de dólares por día, con una afectación acumulada que bordea los 360 millones de dólares que exporta el norte boliviano en condiciones normales.
El producto que el mundo espera y Bolivia no puede despachar
Miles de toneladas de castaña permanecen detenidas por el bloqueo de la carretera Riberalta-La Paz, a la altura de Caranavi. La situación compromete la cadena de exportación y pone en riesgo el cumplimiento de contratos internacionales. CADEXNOR remitió una nota al Ministerio de Gobierno solicitando intervención urgente ante la paralización logística.
El problema tiene una dimensión que va más allá del daño inmediato. Bolivia es uno de los principales exportadores mundiales de castaña amazónica, conocida en los mercados internacionales como Brazil nuts, y proveedor de importantes cadenas comerciales en Europa y Estados Unidos. Los compradores internacionales operan bajo cronogramas estrictos y contratos establecidos con meses de anticipación. El incumplimiento de entregas podría traducirse en pérdidas irreversibles de clientes y mercados estratégicos.
Un mercado perdido en Europa o Estados Unidos no se recupera con una llamada telefónica cuando los bloqueos terminen. Los compradores internacionales tienen proveedores alternativos en Brasil y Perú. Cada semana de incumplimiento acerca a Bolivia a perder contratos que tardaron años en construirse.
Las plantas que ya pararon
Las industrias beneficiadoras de castaña y los aserraderos de Riberalta comenzaron a reducir y paralizar operaciones por falta de insumos, saturación de almacenes e imposibilidad de despachar producción. Riberalta concentra gran parte de las industrias castañeras y madereras del país y es considerada la capital económica de la Amazonía boliviana.
Durante más de tres semanas la región permaneció prácticamente aislada, sin flujo normal de camiones de carga. Las plantas beneficiadoras no pueden recibir materia prima porque los camiones no entran, y tampoco pueden despachar producto terminado porque los camiones no salen.
El problema no es solo de exportación. El bloqueo genera dificultades en el abastecimiento de productos esenciales, combustible y alimentos, afectando el comercio, el transporte, los servicios y otras actividades económicas vinculadas al desarrollo de la región. La cadena productiva completa está afectada: zafreros, trabajadores fabriles, transportistas, pequeños productores, comerciantes y empresarios.
Lo que se pierde cuando se pierde un mercado
La castaña amazónica no es un commodity genérico. Es un producto con certificaciones de origen, trazabilidad y relaciones comerciales de largo plazo con importadores que valoran precisamente la regularidad del suministro boliviano. La confianza que Bolivia construyó como proveedor confiable en ese nicho se erosiona con cada semana de incumplimiento.
Vargas Ribera advirtió que los retrasos acumulados podrían generar pérdidas irreversibles de clientes y mercados estratégicos para Bolivia en el sector de la nuez amazónica. No dijo que sería difícil recuperarlos. Dijo que podrían perderse de forma permanente.
Bolivia debate reformas económicas, negocia con el FMI y busca atraer inversión extranjera. Todos esos esfuerzos apuntan a generar más divisas. La castaña amazónica es precisamente eso: divisas que entran por exportaciones, sin necesidad de hidrocarburos ni minería. Perder esos mercados mientras se debate cómo generar más ingresos es una contradicción que los 29 días de bloqueo produjeron en silencio, lejos de las cámaras concentradas en La Paz.





