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El sistema financiero gana fortaleza, pero el costo del dinero frena nuevas inversiones

El sistema financiero gana fortaleza, pero el costo del dinero frena nuevas inversiones

Los bancos bolivianos obtuvieron utilidades por Bs 1.995 millones durante el primer semestre, un aumento interanual del 77 por ciento y el resultado más alto desde 2018. La recuperación mejora la solvencia del sistema, aunque contrasta con tasas activas elevadas y una cartera crediticia que crece con moderación.

El sistema bancario boliviano cerró el primer semestre con una mejora considerable de sus resultados, según el Informe de Estabilidad Financiera publicado por el Banco Central de Bolivia. La recuperación de depósitos fortaleció la liquidez, mientras la mora permaneció contenida y las entidades mantuvieron niveles adecuados de solvencia.

Para los bancos, el resultado permite reconstruir capital, absorber eventuales pérdidas y sostener nuevas colocaciones. Los ahorristas también ganan cuando operan dentro de un sistema con mayor capacidad para responder a retiros y cumplir obligaciones. Sin embargo, las utilidades no significan que el financiamiento se haya vuelto más accesible. El BCB advierte que las tasas activas permanecen elevadas frente al año anterior, debido al mayor costo de captar recursos y al crecimiento moderado de la cartera.

Empresas y consumidores todavía pagan dinero caro

Las empresas que necesitan capital de trabajo, maquinaria o inventarios enfrentan una barrera que limita la inversión. Las pequeñas unidades económicas son las más expuestas porque disponen de menos garantías y dependen con mayor frecuencia de créditos de corto plazo. Los consumidores también pierden cuando el costo financiero encarece vivienda, vehículos y compras. En contraste, los ahorristas pueden recibir mejores rendimientos si los bancos compiten por captar depósitos.

El Estado gana estabilidad y reduce el riesgo de tener que intervenir ante problemas de liquidez. También debe vigilar la concentración de depósitos, las reprogramaciones de préstamos y la exposición de algunas entidades a grandes depositantes. Los trabajadores se benefician si la fortaleza bancaria permite financiar empresas y sostener empleos. El efecto será limitado si los recursos permanecen concentrados en operaciones seguras y no llegan a actividades productivas.

La siguiente prueba será convertir solvencia en crédito

El mayor desafío consiste en trasladar la recuperación bancaria hacia nuevos préstamos sin deteriorar la calidad de la cartera. Una reducción gradual del costo de captación podría abrir espacio para tasas más competitivas.

Durante el segundo semestre se conocerá si las ganancias se transforman en crédito productivo o permanecen como una mejora interna del sistema. Si la liquidez llega a empresas solventes, la banca puede apoyar la recuperación económica. Si el dinero continúa caro, Bolivia tendrá instituciones más rentables, pero negocios todavía obligados a postergar inversiones.