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Los dólares vuelven a los bancos mientras Bolivia intenta reparar la confianza perdida

Los dólares vuelven a los bancos mientras Bolivia intenta reparar la confianza perdida

El Banco Central adelantó para este jueves la devolución de 333 millones de dólares a familias que tenían restringido el acceso a sus depósitos. La medida entrega liquidez inmediata, pero la verdadera prueba será comprobar si los ahorristas retiran el dinero o vuelven a confiarlo al sistema financiero.

El Banco Central de Bolivia dispuso que este jueves 5 de noviembre comience la devolución anticipada de 333 millones de dólares a hogares con depósitos de entre 10.001 y 50.000 dólares. Los pagos estaban programados entre noviembre de 2026 y marzo de 2027. Con la nueva decisión, algunas familias podrán recuperar sus recursos hasta 130 días antes.

La devolución será realizada mediante las entidades financieras, que movilizarán más de 300 millones de dólares para cumplir con los depositantes. Los ahorros que se encuentran fuera del rango establecido continuarán sujetos al cronograma aprobado en mayo.

Los ahorristas son los beneficiarios directos porque recuperan dinero que no podían retirar libremente. Algunas familias podrán utilizarlo para pagar deudas, comprar viviendas, financiar estudios o cubrir gastos empresariales. Los consumidores también ganan capacidad de compra. Sin embargo, si una parte importante de los recursos se utiliza para adquirir bienes importados, viajes o servicios externos, los dólares podrían volver a salir rápidamente de la economía.

El Estado gana credibilidad si la devolución se cumple sin retrasos, límites adicionales ni conversiones forzosas a bolivianos. Pierde si las entidades no cuentan con suficiente efectivo o imponen nuevos procedimientos que dificulten el retiro.

Los nuevos depósitos deberán permanecer disponibles

La decisión más importante no se limita a devolver el dinero antiguo. Desde el 9 de noviembre, los nuevos depósitos en moneda extranjera permanecerán administrados directamente por los bancos y otras entidades financieras.

El BCB informó que esos recursos deberán mantenerse disponibles para atender los retiros de los clientes. El objetivo es permitir que hogares, empresas e instituciones vuelvan a ahorrar en dólares sin enfrentar las restricciones que comenzaron en 2023. Los bancos ganan una oportunidad para recuperar depósitos y ampliar su liquidez en moneda extranjera. También asumen una responsabilidad mayor, porque deberán demostrar que pueden devolver los recursos cuando el cliente los solicite.

Las empresas podrían regresar al sistema formal con dólares que actualmente mantienen fuera de la banca. Esto facilitaría pagos a proveedores, transferencias, importaciones y operaciones comerciales documentadas.

Los importadores ganan si una mayor disponibilidad bancaria permite financiar mercadería, maquinaria y materias primas. Los exportadores también podrían utilizar cuentas locales con mayor confianza, en lugar de mantener parte de sus ingresos fuera del país. El riesgo es que la devolución genere retiros masivos. Si los beneficiarios deciden conservar el efectivo fuera del sistema, los dólares cambiarán de manos, pero no fortalecerán la capacidad de intermediación financiera.

El jueves mostrará cuánto daño sufrió la confianza

La medida busca resolver un problema de liquidez, pero también uno de credibilidad. Una persona que no pudo retirar sus dólares difícilmente volverá a depositarlos únicamente por una promesa institucional.

Los trabajadores y pequeños empresarios ganan cuando pueden utilizar sus ahorros sin venderlos a intermediarios o aceptar conversiones desfavorables. También necesitan información clara sobre fechas, requisitos y disponibilidad. La banca deberá evitar filas, respuestas contradictorias y límites improvisados. Además, tendrá que ofrecer productos atractivos y garantías operativas para convencer a los clientes de mantener sus dólares depositados.

La prueba comenzará el 5 de noviembre con las devoluciones y continuará el día 9 con las nuevas reglas para depósitos. Si las entidades cumplen y una parte de los recursos permanece dentro del sistema, Bolivia recuperará liquidez y confianza. Si el dinero sale de los bancos y no regresa, el país habrá resuelto una deuda con los ahorristas, pero no la desconfianza que mantiene a los dólares fuera del circuito financiero.