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CAINCO puso nombre a lo que los bloqueos destruyeron, el acuerdo COB-gobierno llegó pero las deudas quedan

CAINCO puso nombre a lo que los bloqueos destruyeron, el acuerdo COB-gobierno llegó pero las deudas quedan

Las pequeñas empresas que ya cerraron, las inversiones que se frenaron en seco y los contratos que vencieron sin cumplirse. Las pérdidas totales superan los 2.700 millones de dólares y el Puerto de Arica opera al 120% de su capacidad. Bolivia firmó la paz con la COB. La reactivación es otro problema.

Bolivia tiene acuerdo. Lo que no tiene es manera de borrar lo que los bloqueos dejaron. La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz lo dijo con precisión quirúrgica en un pronunciamiento institucional titulado «El costo ya tiene nombre»: pequeñas empresas que ya cerraron, inversiones frenadas en seco, cargas varadas, contratos incumplidos y capital perdido de emprendedores que apostaron por Bolivia.

El texto de CAINCO no es un análisis técnico. Es una lista de consecuencias concretas que el sector productivo cruceño identificó tras 47 días de interrupciones en las rutas. «Quedan deudas que alguien tendrá que responder. La cosecha perdida del productor. El contrato incumplido. El capital perdido de los bolivianos que tuvieron la valentía y la osadía de emprender», señaló la institución.

El acuerdo que llegó y lo que no resuelve

El jueves 19 de junio, el gobierno y la Central Obrera Boliviana suscribieron un acuerdo de 13 puntos para levantar las medidas de presión e instalar mesas de trabajo orientadas a la pacificación del país. La firma la realizaron el presidente Rodrigo Paz y el dirigente de la COB, Mario Argollo. En paralelo, el gobierno declaró Estado de Excepción en todo el territorio nacional, una medida constitucional que permite movilizar a las Fuerzas Armadas para garantizar el orden y restablecer la transitabilidad.

Las rutas empezaron a abrirse. Pero el documento de CAINCO apunta exactamente a lo que ningún acuerdo puede resolver: los contratos que ya vencieron, los pedidos de exportación que no se cumplieron, los clientes internacionales que buscaron proveedores alternativos y las empresas pequeñas que no tenían reservas para sobrevivir siete semanas sin ingresos.

La ecuación que Bolivia enfrenta ahora

La CNI cifró las pérdidas totales en 2.700 millones de dólares. El sector exportador acumula casi 1.000 millones según CANEB. El turismo suma Bs 1.100 millones. El Puerto de Arica opera al 120% y suspendió el vaciado de contenedores. La inflación de mayo fue la más alta del año.

CAINCO lo resumió con una frase que debería estar en la mesa de cualquier negociación de reactivación: «No habrá abastecimiento sin combustible. No habrá empleo sin producción. No habrá reactivación sin rutas abiertas.»

Las rutas ya están abriéndose. Los otros dos elementos, combustible suficiente y producción reactivada, dependen de una cadena logística que tardará semanas en normalizarse y de empresas que en algunos casos ya no existen para reactivarse. Ese es el costo que CAINCO le puso nombre. Y que el acuerdo de 13 puntos, necesario como era, no puede deshacer.