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Bolivia desbloqueó sus carreteras pero su principal puerto sigue colapsado y eso es un problema que nadie puede resolver de un día para otro

Bolivia desbloqueó sus carreteras pero su principal puerto sigue colapsado y eso es un problema que nadie puede resolver de un día para otro

La Empresa Portuaria Arica y Terminal Puerto Arica suspendieron temporalmente la desconsolidación de carga por operar al 120% de su capacidad. El acuerdo entre el gobierno y la COB abre las rutas, pero la carga acumulada durante siete semanas de bloqueos no desaparece con la firma

Bolivia firmó un acuerdo con la COB y los bloqueos empezaron a levantarse. La noticia es buena. Lo que nadie dice es que el problema logístico más inmediato no está en las carreteras sino en Arica, y ese problema no se resuelve con ningún acuerdo político.

El Puerto de Arica, por donde transita el 70% del comercio exterior boliviano, opera al 120% de su capacidad de almacenamiento. La Empresa Portuaria Arica y Terminal Puerto Arica anunciaron la suspensión temporal del vaciado de contenedores, el proceso mediante el cual se abren las unidades para distribuir la mercancía en vehículos de transporte terrestre. La razón es precisa: durante siete semanas los buques siguieron llegando según sus itinerarios regulares mientras los camiones bolivianos no podían retirar la carga. El resultado es una acumulación extraordinaria de mercancías que el puerto ya no tiene dónde meter.

Lo que significa la suspensión

Desconsolidar un contenedor es el paso que convierte la carga marítima en carga terrestre. Sin ese paso, los importadores bolivianos no pueden retirar sus mercancías aunque tengan los documentos en orden y los camiones disponibles. La suspensión de ese proceso no es un trámite menor. Es el punto exacto donde la cadena logística se corta.

El gerente general de la Empresa Portuaria Arica, Jorge Cáceres, explicó que la alta ocupación responde a una situación extraordinaria derivada de la contingencia boliviana y que el objetivo es resguardar la continuidad operativa del comercio exterior mientras se recupera la capacidad disponible. La terminal reorganizó patios, áreas de almacenamiento e infraestructura interna para generar nuevos espacios de acopio. El gerente general de Terminal Puerto Arica, Camilo Jobet, señaló que la situación pone en evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura logística regional y habilitar espacios extraportuarios para recibir carga en tránsito hacia Bolivia.

El problema que viene después del desbloqueo

La lógica del colapso portuario tiene su propia inercia. Cuando las rutas bolivianas se normalizan, los camiones empiezan a llegar a Arica en masa para retirar la carga acumulada durante semanas. Ese flujo concentrado genera su propio cuello de botella: el puerto no puede despachar miles de contenedores en pocos días cuando operó al 120% durante semanas. Las autoridades portuarias ya trabajan en un plan de recuperación para enfrentar el aumento de retiros que se producirá una vez que el flujo de camiones vuelva a la normalidad.

Para el importador boliviano, eso se traduce en una espera adicional que ya no depende de los bloqueos sino de la capacidad operativa del puerto. Los insumos que una fábrica necesitaba en mayo pueden llegar en julio. Las materias primas que debían procesarse antes de la zafra llegarán cuando la zafra ya terminó. El calendario productivo boliviano tendrá que adaptarse a un retraso que los bloqueos generaron pero que la apertura de rutas no elimina de golpe.

Hay también un costo financiero que corre sin parar. Cada contenedor varado en Arica acumula multas de sobreestadía que las navieras cobran sin excepción. Esos costos los absorbe el importador y los traslada al precio final del producto, en el momento en que la inflación mensual de mayo ya fue la más alta del año. Los bloqueos terminaron. Sus efectos sobre los precios y la cadena logística todavía no.