Las deudas no subirán porque el 99,3% de los créditos están en bolivianos. El precio del combustible no se tocará. El tipo de cambio arranca en Bs 9,73 porque el mercado ya operaba en ese nivel. Y el Banco Central tiene margen para intervenir si el precio se descontrola.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, salió este domingo a responder las preguntas que Bolivia lleva el fin de semana haciéndose desde que el viernes se anunció el fin del tipo de cambio fijo. Lo hizo en el programa ON de El Deber y fue directo desde el inicio: «Prácticamente nada cambia a partir del lunes para la ciudadanía.»
Esa frase necesita explicación y Espinoza la dio. Desde diciembre de 2025, el Banco Central ya publicaba el valor referencial del dólar, que el mercado usaba como precio real mientras el oficial de Bs 6,96 se volvía cada vez más ficticio. La gran diferencia del lunes es que ese proceso queda formalizado y unificado. Ya no habrá cuatro precios del dólar conviviendo al mismo tiempo.
Las cinco preguntas que Bolivia se estaba haciendo
¿Mis deudas van a subir? No. «El 99,3% de los créditos en el sistema financiero están en bolivianos», aclaró Espinoza. Eso significa que las cuotas del crédito de vivienda, del auto o del préstamo de consumo no cambian porque no dependen del dólar.
¿El combustible va a subir? No. «Durante estos meses no vamos a tocar el precio de la gasolina especial, eso está claro, y tampoco del diésel», fue categórico el ministro.
¿El dólar se va a disparar? El Banco Central puede intervenir si hay movimientos bruscos. Además, existe un límite claro: nadie puede comprar dólares a un precio mayor al tipo de cambio oficial menos Bs 0,05, y nadie puede venderlos a más del tipo de cambio oficial más Bs 0,05. La brecha máxima entre compra y venta es de Bs 0,10. Eso aplica para bancos y cambistas.
¿Por qué Bs 9,73 y no otro número? Porque el mercado ya operaba ahí. Espinoza recordó que cuando el gobierno asumió en noviembre de 2025 el dólar paralelo llegó a costar más de Bs 14. El tipo de cambio referencial que el BCB publicaba fue bajando sistemáticamente hasta estabilizarse cerca de los Bs 9,73. El lunes ese número simplemente se convierte en oficial.
¿De dónde van a venir los dólares? Espinoza identificó cuatro fuentes: la minería, con precios internacionales favorables; las exportaciones agroindustriales, con buenos volúmenes este año; las remesas, que superan los 1.000 millones de dólares anuales y que ahora tendrán incentivo para entrar al sistema financiero en lugar de circular por canales informales; y los ahorros en dólares que bolivianos tienen fuera del banco o fuera del país.
El dato que el ministro menciona y que necesita contexto
Espinoza señaló que cuando el gobierno asumió había solo 51 millones de dólares en reservas en divisas, y que hoy esa cifra es mayor. El BCB confirmó en su informe del primer trimestre que las divisas líquidas eran 144,4 millones al 31 de marzo, frente a los 51 millones de noviembre. El aumento es real. Pero 144 millones de dólares en divisas líquidas sigue siendo un margen estrecho para una economía que gasta más de 3.000 millones al año en importar combustible. El Banco Central también administra reservas en oro por más de 3.400 millones de dólares, pero el oro no se convierte en gasolina de un día para otro.
Espinoza anticipó que en los próximos días el gobierno anunciará un plan de reconstrucción económica que incluirá acceso a créditos más efectivos. No dio detalles. Lo que sí confirmó es que el tipo de cambio flexible es el primero de una serie de movimientos.
«Estamos transformando el modelo económico y lo estamos haciendo de la manera menos traumática posible para la gente», afirmó. El lunes empieza la prueba de si eso es posible.





