728 x 90

Las exportaciones regionales aceleran y Bolivia debe evitar quedarse fuera del nuevo ciclo

Las exportaciones regionales aceleran y Bolivia debe evitar quedarse fuera del nuevo ciclo

La CEPAL proyecta que el valor de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe crecerá 20 por ciento durante 2026. El repunte abre una oportunidad para Bolivia, aunque gran parte del avance regional proviene de precios elevados y materias primas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe estima que las exportaciones regionales registrarán su mayor expansión desde el rebote posterior a la pandemia. El crecimiento previsto combina un alza de 11 por ciento en los precios y un aumento de 9 por ciento en el volumen comercializado. La CEPAL calcula que 28 de los 33 países de la región elevarán sus exportaciones de bienes y que 16 alcanzarán incrementos de dos dígitos.

América del Sur aparece entre las principales beneficiarias por los precios de las materias primas. México, en cambio, recibe impulso de sus exportaciones manufactureras. Las importaciones regionales también crecerían 16 por ciento, debido a la recuperación del consumo y a una mayor demanda de bienes de capital e insumos. Esto favorece a proveedores y operadores logísticos, pero también puede deteriorar los saldos comerciales de economías que compren más de lo que venden.

Bolivia necesita aprovechar el ciclo sin depender de él

Los exportadores bolivianos de oro, minerales, soya y otros productos básicos ganan cuando suben las cotizaciones y la demanda. El Estado recibe más divisas, regalías e impuestos si las operaciones ingresan por canales formales.

La desventaja aparece cuando el crecimiento depende del precio internacional y no de una mayor producción. Un cambio del mercado puede reducir ingresos rápidamente, mientras los costos internos de transporte, energía y financiamiento permanecen elevados. Los importadores pueden beneficiarse del mayor movimiento regional y de nuevas cadenas de suministro. Los productores nacionales pierden si la apertura introduce bienes más competitivos sin mejorar simultáneamente su productividad.

Los consumidores ganan variedad y disponibilidad, pero el resultado en precios dependerá del tipo de cambio y de los costos logísticos. Los trabajadores se benefician cuando el crecimiento exportador genera empleo formal y procesamiento local.

Los servicios modernos ofrecen una salida diferente

La CEPAL proyecta que las exportaciones regionales de servicios aumentarán 11 por ciento. Tecnología, servicios profesionales, finanzas, producción audiovisual e investigación permiten generar divisas sin depender exclusivamente de recursos naturales. José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, advirtió que las tensiones geopolíticas y las interrupciones logísticas plantean riesgos para el comercio.

La oportunidad para Bolivia será evidente en 2027. Si el país convierte el auge en inversión, industrialización y servicios exportables, podrá conservar nuevos ingresos cuando bajen los precios. Si mantiene su concentración actual, participará del repunte regional únicamente mientras el ciclo de materias primas permanezca favorable.