La eliminación del ITF que gravaba transacciones en moneda extranjera y nacional con mantenimiento de valor reduce una carga tributaria que históricamente fue señalada por provocar distorsiones financieras y desincentivar la formalización de flujos en el sistema bancario.
El Impuesto a las Transacciones Financieras, con una alícuota de 0,3 % sobre débitos y créditos en cuentas financieras, fue diseñado originalmente como tributo temporal para paliar ajustes fiscales. Sin embargo, su prolongada vigencia había generado efectos fiscales adicionales sobre operaciones en dólares, considerado significativo debido a la elevada participación de transacciones en divisas en Bolivia dado el limitado acceso al crédito formal y la preeminencia de transacciones en moneda extranjera.
La eliminación de este impuesto reduce el costo de intermediación financiera, lo que podría incentivar que los agentes económicos retornen recursos al sistema formal y disminuyendo los incentivos a operar en mercados informales. Este ajuste responde a un problema estructural reconocido por analistas de mercados emergentes: impuestos sobre movimientos financieros pueden mermar la profundidad del sistema bancario, restringir crédito y afectar la capacidad de intermediación.
Desde la perspectiva fiscal, la supresión del ITF representará una reducción directa en la base tributaria, obligando al Gobierno a compensar posibles efectos de menor recaudación mediante ajustes en otras partidas o reforzando eficiencia en gasto público. Bancos centrales y literatura del Fondo Monetario Internacional sobre tributación financiera advierten que este tipo de tributos puede distorsionar incentivos de ahorro e inversión, particularmente en economías con alta informalidad y uso intensivo de divisas.
Impactos en liquidez, comercio exterior y tipo de cambio
La medida puede incrementarse la liquidez en cuentas bancarias en dólares, favoreciendo la estabilidad de reservas internacionales y la oferta de crédito para productores que dependen de insumos importados. El aumento de fondos dentro del sistema bancario tiene potencial de fortalecer posiciones de liquidez que históricamente han enfrentado volatilidad en mercados de divisas, con efectos positivos en el tipo de cambio oficial y reduciendo brechas frente a mercados paralelos.
La restitución del 100 % del crédito fiscal del IVA en combustible alivia costos operativos en transporte, agroindustria y logística, con efectos marginales sobre la competitividad en comercio exterior y costos internos.
Percepción de mercados y riesgo país
La eliminación del ITF y ajustes fiscales pueden mejorar la percepción de apertura económica y reglas claras para inversores, reduciendo primas de riesgo país asociadas a rigideces tributarias. Sin embargo, la eficacia de estas reformas dependerá de su implementación y de medidas complementarias para reforzar institucionalidad financiera y previsibilidad fiscal, factores clave para la atracción de inversión extranjera productiva en sectores intensivos en capital.
La eliminación del ITF y la restitución plena del crédito fiscal constituyen un cambio significativo en la gestión tributaria boliviana. Estas medidas reducen distorsiones en el sistema financiero, mejoran liquidez e incentivan formalización, pero su impacto dependerá de políticas estructurales complementarias que fortalezcan la interconexión entre política fiscal, estabilidad macroeconómica y desarrollo productivo sostenible





