Las exportaciones bolivianas de oro metálico alcanzaron USD 1.734,6 millones entre enero y septiembre, un crecimiento interanual del 171,5%. Solo durante septiembre generaron USD 240,1 millones, pero el impacto sobre la economía dependerá de que las divisas, regalías e impuestos ingresen efectivamente al país
Bolivia exportó USD 240,1 millones en oro metálico durante septiembre, frente a USD 180 millones registrados en agosto. El incremento mensual fue de 33,4% y aportó USD 60,1 millones adicionales en apenas un mes. En el acumulado de enero a septiembre, las ventas llegaron a USD 1.734,6 millones. Durante el mismo periodo de 2025 habían alcanzado USD 639 millones. Esto representa un incremento de USD 1.095,6 millones en un año.
El oro ya explica el 16,8% de las exportaciones bolivianas y aproximadamente el 30% de todo el crecimiento exportador registrado hasta septiembre. Su expansión contribuyó a que Bolivia obtuviera un superávit comercial de USD 2.236,5 millones. La cotización oficial publicada por el Banco Central llegó a USD 3.925,05 por onza troy el 4 de noviembre, frente a USD 3.877,50 el día anterior. El precio internacional fortalece los ingresos de productores y exportadores, pero también aumenta el incentivo para realizar operaciones sin suficiente trazabilidad.
Más exportaciones no garantizan más dólares disponibles
Las cooperativas, comercializadoras y exportadores ganan con precios elevados y trámites más ágiles. Los trabajadores pueden beneficiarse si el crecimiento genera empleo e inversión en las regiones productoras.
El riesgo aparece después de la venta. Héctor Córdova, ingeniero metalúrgico y exautoridad minera, advirtió que algunas comercializadoras declararían solo una parte del oro adquirido. También sostuvo que los dólares obtenidos serían depositados en cuentas extranjeras, mientras las operaciones internas se pagan en bolivianos.
Esta afirmación corresponde a una denuncia del analista y todavía requiere verificación mediante fiscalizaciones oficiales. De confirmarse, el Estado perdería impuestos, los departamentos recibirían menos regalías y la economía no obtendría todas las divisas generadas por el metal.
La nueva regla será medida por los dólares que ingresen
El Decreto Supremo 5747 obliga a los exportadores a acreditar en la banca nacional el ingreso del 80% de las divisas de su operación anterior para volver a exportar. Los bancos, importadores y consumidores ganarían si esta obligación aumenta la disponibilidad de dólares y reduce la presión cambiaria
La próxima cifra decisiva no será únicamente cuánto oro sale en octubre. Será cuánto dinero retorna al sistema financiero, cuánto se declara ante Senarecom y cuánto reciben las regiones productoras. Si esos tres resultados avanzan juntos, el oro podrá convertirse en estabilidad cambiaria. Si solamente aumenta la exportación, Bolivia venderá más riqueza sin retener todo su valor.





