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La promesa oficial de un dólar a 10 bolivianos se desinfla mientras el mercado marca otro récord

La promesa oficial de un dólar a 10 bolivianos se desinfla mientras el mercado marca otro récord

El tipo de cambio oficial cerró este jueves en Bs 12,15, un salto de 26 centavos en un solo día y de Bs 2,42 desde que el esquema cambiario se volvió flexible a fines de junio. El Banco Central respondió aprobando un reglamento para comprar y vender dólares con apenas 639 millones de dólares en reservas disponibles para intervenir.

Desde el 29 de junio, cuando el Banco Central de Bolivia (BCB) sustituyó el tipo de cambio fijo por un esquema flexible, el dólar oficial no ha dejado de subir. En poco más de treinta días acumula un incremento de Bs 2,42, y este jueves saltó otros 26 centavos hasta cerrar en Bs 12,15 para la jornada del 31 de julio. El Ministerio de Economía había proyectado que el precio se estabilizaría entre Bs 9,70 y Bs 10,20 tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la aprobación del Presupuesto General del Estado. La realidad del mercado va, por ahora, en dirección contraria.

El BCB saca un reglamento para frenar la sangría

El Directorio del BCB aprobó la Resolución 117/2026, que autoriza al ente emisor a comprar y vender dólares mediante compras directas y subastas electrónicas con las entidades financieras, con el objetivo declarado de mitigar fluctuaciones no deseadas y acumular reservas internacionales. La entidad aclaró que estas intervenciones no buscan inducir un nivel específico de tipo de cambio, un matiz importante: el Estado se reserva la capacidad de suavizar los movimientos bruscos, pero no se compromete a un valor fijo. El propio presidente del BCB reconoció que las reservas disponibles para intervenir suman apenas 639 millones de dólares, aunque proyectó que podrían llegar a 1.000 millones entre agosto y diciembre.

El dólar más caro

Para el Estado, cada suba del tipo de cambio encarece la factura de las importaciones de combustibles y bienes de capital, pero también revaloriza en bolivianos los ingresos que recibe en dólares, como las exportaciones de gas y minerales. Los exportadores de soya, minerales y otros productos primarios se benefician porque reciben más bolivianos por cada dólar liquidado. Los importadores enfrentan el efecto contrario: deben pagar más bolivianos por la misma mercadería, un costo que tienden a trasladar al consumidor final en forma de precios más altos. El trabajador asalariado, con ingresos fijos en bolivianos, ve reducido su poder de compra frente a bienes importados y productos con insumos dolarizados. Las empresas con deudas en dólares también sienten presión adicional sobre sus balances.