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Inflación contenida en abril, pero el dólar a Bs 10 amenaza con reescribir el dato de mayo

Inflación contenida en abril, pero el dólar a Bs 10 amenaza con reescribir el dato de mayo

El INE reportó este miércoles una variación mensual de apenas 0,14% en abril y un acumulado cuatrimestral de 0,47%, pero la fotografía interanual revela que los precios acumulan 14,18% de alza en 12 meses y el tipo de cambio empieza a presionar desde afuera.

El Índice de Precios al Consumidor registró en abril de 2026 una variación mensual de 0,14% respecto a marzo, mostrando una desaceleración en el ritmo de incremento de precios. Con este resultado, la inflación acumulada en el primer cuatrimestre se sitúa en 0,47%, mientras que la variación interanual alcanzó 14,18%.

Lo que el promedio esconde

El dato acumulado de 0,47% para cuatro meses luce contenido en comparación con 2025, cuando la inflación acumulada del primer cuatrimestre se situaba en 5,95%. Pero esa comparación requiere contexto: 2025 fue el año en que Bolivia eliminó subsidios a los combustibles y vivió una escalada de precios sin precedente en cuatro décadas. El país cerró 2025 con una inflación acumulada por encima del 20%. Cualquier cifra mensual que venga después de ese pico luce moderada casi por definición aritmética.

La secuencia mensual de 2026 refuerza esa lectura: el año arrancó con un aumento del IPC de 1,31% en enero, seguido de deflación de -0,62% en febrero, -0,34% en marzo, y el 0,14% de abril. La tendencia mensual baja, sí. Pero la base de comparación interanual, explica por qué el 14,18% anual sigue siendo una cifra que los hogares bolivianos sienten en el bolsillo.

Dentro del dato mensual contenido conviven alzas sectoriales que no son menores. Entre los alimentos que más subieron de precio en abril figuran la lechuga con 17,04%, la leche pasteurizada con 13,49%, la arveja verde con 13,22%, los huevos con 4,91%, la carne de pollo con 4,56% y los quesos con 4,52%. Estos productos concentran una parte desproporcionada del gasto de los hogares de menores ingresos, para quienes el IPC promedio es una abstracción estadística que subestima la presión real sobre su consumo.

El riesgo que viene de afuera del dato

El comportamiento del indicador refleja una dinámica de precios aún presionada por algunos rubros clave, aunque con señales de contención. Esa contención, sin embargo, fue construida en un entorno de tipo de cambio relativamente estable. Esa variable acaba de cambiar.

Analistas ya habían advertido a comienzos de año que los primeros meses de 2026 seguirían mostrando presión inflacionaria, aunque con una intensidad distinta a la de 2025, y que a partir de marzo o abril podría observarse una desaceleración impulsada por mayor disponibilidad de divisas. Esa desaceleración llegó, puntual. Lo que nadie anticipaba con precisión era que coincidiría con el momento en que el gobierno anuncia el fin del ancla cambiaria.

La proyección oficial y sus supuestos

En el Presupuesto General del Estado reformulado, el gobierno de Rodrigo Paz proyecta una inflación del 14,94% para todo 2026, lo que representaría una caída cercana al 60% respecto a los niveles registrados en 2025, cuando superó el 20%. Esa proyección fue elaborada con un tipo de cambio administrado. Si la flotación implica una devaluación efectiva del boliviano, el modelo inflacionario del PGE reformulado necesitará revisión antes de que termine el segundo semestre.

El 0,14% de abril es una buena noticia. El problema es que fue calculado antes de que el dólar cruzara los Bs 10.