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China frena su producción industrial y el golpe puede llegar hasta las exportaciones bolivianas

China frena su producción industrial y el golpe puede llegar hasta las exportaciones bolivianas

La actividad manufacturera de China cayó a 49,2 puntos en julio, su primera contracción desde febrero y por debajo de lo que esperaban los analistas. El dato importa a Bolivia porque buena parte de sus minerales y materias primas dependen de la demanda asiática para encontrar comprador.

La Oficina Nacional de Estadística de China informó que su índice de gerentes de compra del sector manufacturero (PMI) bajó de 50,3 en junio a 49,2 en julio. Cualquier lectura por debajo de 50 puntos indica contracción de la actividad frente al mes anterior. Se trata de la primera caída del indicador por debajo de ese umbral desde febrero, y el resultado sorprendió porque el consenso de analistas esperaba que se mantuviera justo en el límite. Un estadístico de la entidad atribuyó el retroceso a una base de comparación elevada y a la temporada baja tradicional de varias industrias, aunque destacó que la manufactura de alta tecnología siguió expandiéndose.

Por qué un dato chino importa en Bolivia

China es uno de los principales destinos de las exportaciones bolivianas de minerales, entre ellos estaño, zinc y plata, además de un comprador creciente de soya y derivados. Cuando la industria china se enfría, baja también su apetito por insumos y metales, lo que puede presionar a la baja los precios internacionales de las materias primas que Bolivia vende. Este dato se suma a la volatilidad reciente del oro y la plata en los mercados internacionales, y confirma que la demanda asiática, no solo la estadounidense, es una variable que el país exportador no controla pero de la que depende.

El efecto se reparte de forma desigual

Para el Estado, un menor precio de los minerales exportados significa menos ingresos por regalías e impuestos al sector extractivo, justo en un momento de reservas internacionales ajustadas. Las empresas mineras y exportadoras bolivianas enfrentarían márgenes más estrechos si los precios internacionales ceden terreno de forma sostenida. Los trabajadores del sector minero, muchos organizados en cooperativas, verían reducidos sus ingresos si cae la cotización de los metales que extraen. Los importadores bolivianos, en cambio, podrían beneficiarse marginalmente si el enfriamiento chino se traduce en menores costos de insumos y manufacturas importadas.