Bolivia y Japón acordaron fortalecer el Canal Tamengo, en una coordinación técnica que busca mejorar la conectividad logística y reducir costos de exportación, con potencial impacto en competitividad y diversificación del comercio exterior boliviano
Representantes de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y el Gobierno boliviano se reunieron para coordinar acciones tendientes a modernizar y habilitar la vía del Canal Tamengo. El propósito de estas gestiones es robustecer la conectividad de Bolivia con la red de transporte fluvial que desemboca en los puertos atlánticos a través de Brasil, reduciendo costos logísticos y tiempos de tránsito de mercancías exportadas e importadas.
El canal es un brazo natural-artificial de aproximadamente 11 kilómetros que permite conectar puntos portuarios bolivianos con el río Paraguay, facilitando el movimiento de alrededor de 1,5 millones de toneladas de carga hacia el Atlántico, en puertos como Jennefer, Aguirre y Gravetal.
En el marco de esta coordinación, la infraestructura de Puerto Busch, ubicada en la región amazónica boliviana, fue destacada por autoridades nacionales como una salida estratégica al océano Atlántico que podría reducir costos logísticos en hasta un 30 % para ciertos sectores exportadores, especialmente minerales, agroindustriales y forestales.
Implicaciones económicas y comercio exterior
La mejora del Canal Tamengo y la habilitación más eficiente de la hidrovía Paraguay-Paraná inciden directamente en la balanza de pagos y en la capacidad de Bolivia para diversificar su cartera exportadora más allá de los hidrocarburos y minerales tradicionales. La reducción de costos de transporte incrementa la competitividad de productos bolivianos en mercados internacionales, lo que puede traducirse en mayores ingresos por exportaciones si se acompaña con políticas de diversificación productiva.
Económicamente, avanzar en logística fluvial también puede aliviar presiones en las reservas internacionales al expandir las vías de ingreso de divisas y mejorar la eficiencia en el uso de rutas alternativas fuera de los puertos tradicionales del Pacífico, que a menudo están congestionados.
Cooperación internacional y financiamiento
La participación de Japón y JICA en este tipo de proyectos refleja la importancia de la cooperación internacional en infraestructura logística para países mediterráneos como Bolivia. Informes previos han indicado que JICA ha sido parte de esfuerzos técnicos y de financiamiento para la mejora de la navegabilidad y eliminación de obstáculos en el Canal Tamengo, incluyendo estudios de dragado y manejo de vegetación acuática que dificultan el paso de embarcaciones.
La coordinación técnica con Japón encaja en una agenda más amplia de integración regional, donde el fortalecimiento de rutas fluviales amplía las opciones de comercio exterior para países andinos y del Cono Sur. El uso de la hidrovía Paraguay-Paraná es un elemento clave en este contexto, pues constituye una alternativa competitiva para países sin litoral marítimo, facilitando la integración con mercados del Atlántico. El impulso al Canal Tamengo con apoyo de Japón representa un avance significativo en la agenda logística boliviana. No obstante, el impacto real dependerá de la concreción de inversiones en infraestructura fluvial sostenible, coordinación efectiva entre entidades públicas y operadores privados, y de una estrategia comercial que aproveche estas mejoras para consolidar mercados externos diversificados.





