Empresarios alertan sobre retrasos en la producción agrícola y el impacto en exportaciones. El diésel que llega de Arica priorizará a La Paz y Cochabamba.
La escasez de combustible en Bolivia sigue generando tensión, y Santa Cruz, el motor productivo del país, es una de las regiones más afectadas. La falta de diésel está frenando la cosecha de soya y otros cultivos estratégicos, lo que podría alterar la cadena de suministro de alimentos y afectar las exportaciones. Mientras tanto, las autoridades priorizan el abastecimiento en el occidente, dejando a los productores cruceños en incertidumbre.
El agro cruceño, el más afectado por la crisis
El sector agrícola de Santa Cruz, que aporta más del 70% de la producción de granos en Bolivia, enfrenta retrasos críticos debido a la falta de diésel. Tractores, cosechadoras y camiones han reducido su operatividad, lo que genera costos adicionales y pone en riesgo la exportación de soya, principal producto de venta al exterior.
Jaime Hernández, gerente de la ANAPO, advirtió que si la situación no se resuelve en los próximos días, la cosecha de 1,2 millones de hectáreas de soya podría sufrir graves pérdidas. “Sin diésel, no podemos mover maquinaria ni transportar la producción. Esto afectará a la industria, el empleo y el ingreso de divisas”, afirmó. El problema no solo impacta a los productores agrícolas, sino también a toda la cadena agroindustrial. Empresas de molienda y exportación han alertado sobre posibles incumplimientos en contratos internacionales si la falta de combustible persiste.
¿Por qué el diésel llega primero al occidente?
Las autoridades han informado que un cargamento de diésel proveniente de Arica será distribuido prioritariamente en La Paz y Cochabamba, regiones que dependen en gran medida de la importación de carburantes. Santa Cruz, pese a ser el mayor consumidor de diésel por su actividad agrícola y logística, tendrá que esperar hasta que el gobierno logre normalizar el abastecimiento.
Este esquema de distribución ha generado molestia en el empresariado cruceño. El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, criticó la falta de previsión y gestión oportuna del gobierno: “No entendemos por qué se priorizan otras regiones cuando Santa Cruz mueve la mayor parte de la economía nacional”. Desde YPFB, la estatal encargada de la distribución, aseguran que están trabajando para estabilizar la oferta de diésel, aunque no han dado fechas concretas para la normalización del suministro en el oriente.
¿Qué viene ahora?
La crisis de combustible en Bolivia no solo afecta a Santa Cruz, sino que también amenaza con encarecer los costos de transporte y producción en todo el país. Si el desabastecimiento persiste, los precios de productos agrícolas y alimentos procesados podrían aumentar en las próximas semanas.
El sector privado exige una solución inmediata para evitar mayores pérdidas, mientras el gobierno busca mecanismos alternativos, como compras de emergencia y nuevos acuerdos de importación. Sin embargo, los tiempos de respuesta serán clave para evitar un impacto mayor en la economía boliviana.