La Asociación Departamental de Estaciones de Servicio de Santa Cruz declaró estado de emergencia por la preocupante escasez de diésel, advirtiendo que esta parálisis está afectando gravemente al agro, la industria y el transporte, pilares clave de la economía regional y nacional.
Santa Cruz de la Sierra, 28 de agosto de 2025. La Asociación Departamental de Propietarios de Estaciones de Servicio declaró estado de emergencia frente a la crítica escasez de diésel incluyendo Diésel Oil, Diésel Oil+ y ULS+ que afecta tanto a estaciones urbanas como rurales. El organismo responsabilizó directamente a YPFB por no garantizar los volúmenes necesarios para el abastecimiento interno, lo que genera largas filas en surtidores y presiones logísticas sin precedentes.
Impacto inmediato en sectores estratégicos
La falta de combustible está paralizando operaciones en sectores clave como el agropecuario, industrial y del transporte, tanto nacional como internacional, especialmente en el eje troncal que conecta a Bolivia con mercados regionales. En Santa Cruz, se estima que hasta el 80% de los camiones de carga se encuentran detenidos, lo que amplifica los costos logísticos y amenaza la continuidad de cadenas de suministro críticas.
Sectores como el azucarero ya reportan una reducción en el avance de la zafra, con solo un 55% completado frente al 75% habitual, lo que pone en riesgo la producción de azúcar y etanol. El transporte también sufre: camiones vacíos permanecen estacionados por días en busca de combustible, mientras que cooperativas mineras denunciaron detener sus labores por falta de diésel esencial para maquinaria pesada.
Llamado urgente a YPFB y ANH
Asosur exigió que YPFB atienda la demanda real del mercado interno y restablezca un flujo mínimo de combustible para evitar mayores perjuicios. También urgió a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a cumplir con su función de control y garantizar el abastecimiento conforme a la Ley 3058.
Esta crisis dañina no solo enlentece actividades productivas, sino que desvía recursos al transporte alternativo y genera pérdidas millonarias en sectores como la agroindustria. En un entorno donde Bolivia depende informalmente del diésel para sostener su producción y exportaciones, la urgencia de restablecer un suministro continuo se convierte en una condición indispensable para preservar la competitividad y la estabilidad económica.