En diciembre de 2025, las exportaciones bolivianas alcanzaron US$ 1 017,7 millones, el nivel más alto para un mes en los últimos tres años, reflejando una recuperación de la actividad exportadora en minerales, manufactura y agroindustria
Las exportaciones de Bolivia cerraron diciembre de 2025 con US$ 1 017,7 millones en productos enviados al exterior, un resultado que supera en aproximadamente 4 % el nivel de noviembre anterior y constituye el registro mensual más alto desde 2022.
Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, este comportamiento positivo contribuyó a un saldo comercial favorable de US$ 159,4 millones en diciembre, resultado de la diferencia entre exportaciones y US$ 858,3 millones en importaciones.
Impulso sectorial y diversificación
El dinamismo exportador estuvo fuertemente marcado por minerales y metales preciosos, con crecimientos relevantes en la industria extractiva. Las exportaciones de oro metálico y plata metálica se incrementaron en torno a 28 % y 70 %, respectivamente, impulsadas en parte por mayores cotizaciones internacionales.
La industria manufacturera también aportó significativamente al alza de las exportaciones, con un crecimiento cercano al 13 % respecto al mes previo, apoyado por productos derivados de soya, carne bovina y otros bienes procesados que amplían la base exportadora más allá de la minería tradicional.
Este resultado refleja una tendencia favorable de diversificación, donde sectores como manufactura y agroindustria empiezan a jugar un rol más importante junto con los minerales y energéticos en el portafolio exportador del país.
Tendencia anual y comparación interanual
La cifra de diciembre se inserta en un contexto de aumento de las exportaciones para todo el año 2025. El INE reporta que los envíos al exterior alcanzaron US$ 9 701,2 millones, un crecimiento de 7,1 % respecto al año 2024, cuando se registraron US$ 9 059,2 millones.
La evolución anual indica que, pese al déficit comercial de US$ 327,5 millones acumulado en 2025, la mejora en las ventas externas sugiere una mayor resiliencia de la producción nacional frente a choques de oferta y demanda externa.
Efectos macroeconómicos y geoeconómicos
El fortalecimiento de las exportaciones bolivianas tiene implicaciones claras para la estabilidad macroeconómica. Un nivel de exportaciones mensuales que supera los US$ 1 000 millones representa una fuente relevante de divisas, contribuye a amortiguar desequilibrios externos y apoya la acumulación de reservas internacionales, elementos claves para enfrentar presiones cambiarias en economías con restricciones de divisas.
Asimismo, el desempeño exportador de minerales en un contexto de precios internacionales relativamente altos, fortalece la posición de Bolivia en mercados globales de materias primas, donde la estabilidad de ingresos puede traducirse en una mejor percepción de riesgo país entre inversionistas y acreedores internacionales.
Para el sector manufacturero y agropecuario, el crecimiento de exportaciones indica mejoras en competitividad y acceso a mercados externos, lo que puede dinamizar encadenamientos productivos y fomentar inversiones en sectores con valor agregado.
El hecho de que Bolivia haya superado los US$ 1 000 millones en exportaciones en diciembre de 2025 constituye un dato relevante para evaluar la salud del comercio exterior y la capacidad de la economía nacional para integrarse en cadenas globales de valor. Aunque el año cerró con un déficit comercial, el alza sostenida de las exportaciones y la diversificación de mercados y productos aportan señales positivas para la estabilidad externa y la acumulación de divisas. El desafío para los próximos periodos será consolidar estos logros en un entorno global competitivo, aprovechando los sectores en crecimiento para ampliar aún más las ventas externas y reducir vulnerabilidades estructurales.





