La falta de diésel reduce en un 50% la producción minera y genera movilizaciones de transportistas y cooperativistas.
La escasez de combustibles en Bolivia ha llevado a una reducción del 50% en la actividad minera y ha desencadenado protestas de transportistas y cooperativistas. La crisis amenaza la estabilidad económica del país y pone en entredicho la gestión gubernamental.
Impacto en la producción minera
El ministro de Minería, Alejandro Santos, confirmó que la escasez de combustibles ha reducido en un 50% la producción minera en Bolivia, afectando tanto a empresas privadas como estatales. «Hemos tenido percances en la producción de hidrocarburos. Es cierto que ha faltado este material tan importante; el diésel y la gasolina al 50% ha rebajado el trabajo en las privadas y también en las públicas», informó Santos en conferencia de prensa.
La Federación Nacional de Cooperativas Mineras emitió un ultimátum de 72 horas al gobierno para resolver la problemática, advirtiendo con movilizaciones en caso de no encontrar una solución inmediata. «Otorgar indefectiblemente 72 horas a partir del 17 de marzo a todas las autoridades, empezando del presidente, ministros y legisladores, dejen de lado sus peleas internas y den solución al desabastecimiento de combustibles para las cooperativas y la población», señala el voto resolutivo de Fencomin.
Protestas y bloqueos en el transporte
La crisis de combustible también ha generado protestas en el sector del transporte. Los choferes de la Federación Andina de El Alto anunciaron un paro indefinido a partir del 17 de marzo en protesta por la escasez de combustibles. «Otorgar indefectiblemente 72 horas a partir del 17 de marzo a todas las autoridades, empezando del presidente, ministros y legisladores, (que) dejen de lado sus peleas internas y den solución al desabastecimiento de combustibles para las cooperativas y la población», señala el voto resolutivo de Fencomin.
Las largas filas en las estaciones de servicio se mantienen desde hace más de dos semanas, afectando principalmente al transporte público y privado. El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, anunció la llegada de casi 100 millones de litros de combustible; sin embargo, reconoció que las filas aún no desaparecerán, pero irán disminuyendo de a poco.
Respuesta del gobierno y medidas propuestas
El gobierno ha implementado medidas como clases virtuales y reducción de horarios para mitigar la situación y anunció que el suministro cubrirá el 80% de la demanda temporalmente. Sin embargo, estas acciones son consideradas insuficientes por la oposición y los sindicatos de transportistas, quienes planean nuevas protestas.
La escasez de combustibles en Bolivia representa una amenaza significativa para la economía nacional, afectando a sectores clave como la minería y el transporte. Las medidas que adopte el gobierno en los próximos días serán cruciales para evitar una mayor desaceleración económica y garantizar la estabilidad social en el país.