El inicio de la devolución de depósitos en dólares retenidos en el sistema financiero marca un punto relevante en la gestión macroeconómica de Bolivia. La medida, anunciada por el presidente y ejecutada a través del Banco Central de Bolivia, apunta a restablecer la confianza de ahorristas y pequeñas empresas en un contexto de escasez de divisas y ajustes monetarios.
Un giro relevante en la gestión de liquidez
Bolivia comenzó la devolución progresiva de dólares que permanecían retenidos en el sistema financiero desde hace más de dos años, una situación que se originó en medio de restricciones operativas derivadas de la escasez de divisas. De acuerdo con información oficial difundida por el Gobierno y el Banco Central de Bolivia, esta primera fase beneficiará principalmente a personas naturales y pequeñas empresas con depósitos de hasta 1.000 dólares.
La medida implica la liberación inicial de alrededor de 48 millones de dólares en efectivo hacia las entidades financieras, con el objetivo de permitir el retiro directo de fondos en moneda extranjera. Según datos oficiales, más del 80% de los depositantes en dólares se concentra en este segmento, lo que otorga a la decisión un impacto amplio sobre la base de ahorristas.
Contexto macroeconómico y restricciones previas
Las restricciones para el retiro de dólares se produjeron en un escenario de presión sobre las reservas internacionales, caída de ingresos por exportaciones de gas y mayor demanda de divisas para importaciones estratégicas, especialmente combustibles. Si bien no existió un “corralito” formal, las limitaciones operativas afectaron la percepción de liquidez y generaron incertidumbre entre empresas y hogares.
En este marco, la devolución de depósitos representa una señal relevante dentro de una estrategia más amplia orientada a recomponer la confianza en el sistema financiero, en un momento en que Bolivia atraviesa un proceso de ajuste fiscal y monetario para estabilizar sus cuentas externas.
Impacto en el sistema financiero y la actividad económica
Desde una perspectiva económica, la restitución de dólares puede contribuir a normalizar operaciones comerciales, pagos internacionales y actividades vinculadas al comercio exterior, especialmente para pequeñas empresas que dependen de insumos importados. Asimismo, refuerza la credibilidad del sistema bancario, un factor clave para sostener el ahorro interno y evitar una mayor dolarización informal de la economía.
No obstante, la medida se ejecuta bajo un esquema gradual y controlado, en línea con la disponibilidad de divisas y la necesidad de preservar la estabilidad cambiaria. El BCB ha señalado que la devolución no compromete el funcionamiento del sistema ni la política monetaria vigente.
La devolución de dólares retenidos constituye un paso relevante para fortalecer la confianza financiera en Bolivia, más por su valor institucional que por su magnitud inmediata. En un contexto de restricciones externas, la credibilidad del sistema financiero se convierte en un activo económico clave. La sostenibilidad de esta decisión dependerá de la coherencia entre política monetaria, gestión de reservas y recuperación de ingresos externos, elementos centrales para consolidar estabilidad macroeconómica en el mediano plazo.





