La medida fiscal apunta a mejorar la eficiencia de la cadena de importación de combustibles, reducir cargas tributarias y mitigar tensiones de abastecimiento, con implicaciones directas en costos logísticos, producción y balanza de pagos.
El presidente Rodrigo Paz promulgó el Decreto Supremo 5533, que elimina el Impuesto al Valor Agregado sobre la importación de aceite crudo, gasolina y diésel oil, extendiendo el beneficio a personas naturales y jurídicas, públicas y privadas, con el objetivo declarado de facilitar el abastecimiento energético y aliviar costos en combustibles dentro de un contexto de restricción de divisas y presión logística.
Una exención tributaria de alcance amplio
Mediante el Decreto Supremo 5533 publicado en la Gaceta Oficial, Bolivia decidió liberar del IVA a la importación de hidrocarburos incluyendo petróleo crudo, gasolina para vehículos y diésel oíl, aplicable tanto a importadores públicos como privados. La norma se enmarca en lo previsto por el Presupuesto General del Estado (PGE) 2025–2026 y en leyes fiscales vigentes que permiten este beneficio para garantizar abastecimiento energético.
La exención afecta un impuesto que tradicionalmente grava bienes importados con una alícuota equivalente al 13 % sobre el valor del producto, incrementando el costo de internación y presión sobre el precio final en el mercado interno. Al eliminar este tributo, el Gobierno busca reducir el costo fiscal para importadores y potencialmente para el usuario final.
Contexto económico y desafíos recientes en hidrocarburos
La decisión se produce en un contexto donde la producción interna de hidrocarburos ha declinado y el país depende crecientemente de importaciones para satisfacer la demanda doméstica, especialmente de diésel y gasolina, cuya producción local cubre solo una fracción de la demanda total. Esta situación se ha traducido en presiones logísticas, tensiones sobre reservas de divisas y dificultades para garantizar abastecimiento continuo.
Medidas anteriores y marcos regulatorios, como los decretos de 2025 que facilitaron la importación privada de combustibles y la reducción de trámites administrativos, ya habían iniciado el traslado de parte de la carga de importación al sector privado, reduciendo tiempos y costos para permisos y procesamiento de carga.
Implicaciones en costos y competitividad
La eliminación del IVA a hidrocarburos importados puede reducir el costo de internación de combustibles, con efectos directos en la cadena logística y de transporte de bienes. Sectores intensivos en combustibles, como transporte de carga, agricultura, minería y manufactura, pueden experimentar alivios en sus costos operativos, dado que los combustibles representan una parte significativa de sus gastos variables.
A nivel del comercio exterior, menores cargas impositivas y reducción de precios efectivos de combustibles importados pueden mejorar la competitividad de exportadores, al reducir el costo logístico de salida de bienes. Sin embargo, el impacto depende de la transmisión efectiva de ahorros desde importadores hasta usuarios finales y la estabilidad de los márgenes de comercialización en el mercado doméstico.
Efectos fiscales y sostenibilidad
Desde la perspectiva de las finanzas públicas, esta exención representa una reducción en la recaudación tributaria, equivalente al IVA que dejaría de cobrarse sobre volúmenes importados de hidrocarburos. Si bien el objetivo declarado es facilitar abastecimiento y reducción de costos, existe un trade-off fiscal que puede afectar la capacidad de gasto del Gobierno, especialmente en un contexto de presión sobre reservas y necesidad de financiamiento externo.
Economistas y analistas fiscales señalan que la medida debe ser acompañada de mecanismos de monitoreo para asegurar que no genere distorsiones de mercado ni erosión de base tributaria que termine por debilitar la sostenibilidad fiscal.
Condiciones para implementación
El decreto se apalanca en el uso de firma digital por parte del presidente, un mecanismo tecnológico que simplifica la promulgación normativa conforme a la normativa de modernización del Estado. La implementación del beneficio dependerá de la coordinación entre aduanas, agencias reguladoras y el Ministerio de Economía para asegurar que la exención se aplique de manera efectiva y oportuna.
La exención del IVA a la importación de hidrocarburos es una medida con impacto multivariable que puede reducir costos operativos para sectores productivos, aliviar tensiones de abastecimiento y mejorar competitividad externa en un momento de restricciones de divisas y ajuste energético. No obstante, la medida también presenta riesgos fiscales si no se acompaña de ajustes complementarios en la política tributaria, mecanismos de transparencia y monitoreo de mercado que garanticen que los beneficios se trasladen efectivamente al precio final y no erosionen de manera significativa la recaudación ni la estabilidad macroeconómica de mediano plazo.





