La futura conexión ferroviaria apunta a transformar la ecuación económica de las exportaciones bolivianas, especialmente de minerales e industria pesada.
El inicio del estudio de prefactibilidad de la vía férrea Motacucito Mutún Puerto Busch marca un movimiento estratégico del Estado boliviano para mejorar la competitividad externa, reducir costos estructurales de transporte y fortalecer la integración logística del país con mercados regionales e internacionales.
Infraestructura y competitividad económica
La decisión del Gobierno de iniciar el estudio de prefactibilidad técnica para la vía férrea Motacucito Mutún Puerto Busch responde a un problema estructural de la economía boliviana: la elevada dependencia del transporte carretero y los altos costos asociados al traslado de cargas pesadas hacia puntos de exportación. De acuerdo con datos del Banco Mundial y de la CAF, los costos logísticos en Bolivia pueden representar entre el 25 % y el 35 % del valor final de exportación, muy por encima del promedio regional.
En ese contexto, un corredor ferroviario especializado en carga pesada permitiría reducir costos unitarios, mejorar la previsibilidad de las exportaciones y aumentar los volúmenes transportados, factores clave para sectores como la minería, la siderurgia del Mutún y, potencialmente, la agroindustria del oriente.
Impacto directo en exportaciones y balanza comercial
El Mutún es uno de los proyectos industriales más relevantes del país y su viabilidad económica depende, en gran medida, de contar con una salida logística eficiente. La conexión ferroviaria con Puerto Busch facilitaría el acceso a la Hidrovía Paraguay Paraná, una de las rutas fluviales más competitivas de Sudamérica, utilizada por exportadores de Brasil, Paraguay y Argentina.
Desde una perspectiva macroeconómica, mejorar la logística de exportación tiene un efecto directo sobre la balanza comercial, al reducir costos de producción, aumentar márgenes y mejorar la capacidad de Bolivia para competir en precios en mercados externos. Esto es particularmente relevante en un contexto de restricción de divisas y presión sobre las reservas internacionales.
Inversión, financiamiento y efecto multiplicador
Si bien el estudio de prefactibilidad no compromete aún recursos de gran magnitud, el proyecto abre la puerta a inversiones de infraestructura que, según experiencias regionales, generan efectos multiplicadores sobre el empleo, la demanda de insumos nacionales y la actividad económica local. La participación de la CAF como apoyo técnico refuerza la credibilidad del proceso y facilita una eventual estructuración financiera con organismos multilaterales.
Para Bolivia, este tipo de proyectos tiene además un valor estratégico: canalizar financiamiento externo hacia infraestructura productiva, en lugar de gasto corriente, mejora la calidad del endeudamiento y su impacto económico de largo plazo.
Integración regional y posición estratégica
Desde una óptica de comercio internacional, el corredor ferroviario permitiría a Bolivia reforzar su rol como articulador logístico en el Cono Sur, conectando producción nacional con cadenas regionales de valor. Esto cobra especial relevancia en un escenario global donde la eficiencia logística y la reducción de costos no arancelarios son determinantes para el acceso a mercados.
El estudio de prefactibilidad de la vía férrea Motacucito Mutún Puerto Busch no es solo un proyecto de infraestructura, sino una decisión económica con implicaciones estructurales. Atacar el costo logístico es una de las pocas palancas disponibles para mejorar competitividad, comercio exterior y generación de divisas sin recurrir a ajustes fiscales contractivos. El desafío será convertir este avance técnico en una inversión ejecutable, financieramente sostenible y alineada con una estrategia exportadora coherente.





