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Bolivia retoma acercamiento con el FMI tras caída del riesgo país y busca financiamiento externo

Bolivia retoma acercamiento con el FMI tras caída del riesgo país y busca financiamiento externo

Bolivia avanza en gestiones con el Fondo Monetario Internacional mientras el riesgo país desciende por debajo de 500 puntos básicos, un nivel que el Gobierno interpreta como mejora en la percepción de solvencia externa. El acercamiento se produce en un contexto de restricción de divisas y presión sobre reservas.

Bolivia registró un descenso del riesgo país por debajo de los 500 puntos básicos, nivel que autoridades económicas interpretan como mejora en la percepción internacional sobre la estabilidad y el desempeño macroeconómico.

El indicador, utilizado por inversionistas para medir la probabilidad de incumplimiento soberano y el costo relativo de financiamiento, refleja cambios en expectativas de solvencia externa, capacidad de pago y acceso a divisas. En economías emergentes con mercados financieros poco profundos, la variación del riesgo país suele asociarse a condiciones de liquidez externa y credibilidad de política macroeconómica.

Acercamiento con el FMI y financiamiento externo

En ese contexto, el Gobierno boliviano confirmó un acercamiento con el Fondo Monetario Internacional para explorar financiamiento. Reportes internacionales señalan que el país negocia un programa potencial de hasta 2.772 millones de euros bajo instrumentos del organismo.

La búsqueda de recursos multilaterales se produce en un entorno regional donde varios países han recurrido a líneas del FMI para reforzar reservas y cubrir necesidades de balanza de pagos. Para Bolivia, el acceso a financiamiento concesional o de apoyo presupuestario implicaría alivio de liquidez externa sin recurrir a mercados voluntarios, donde el riesgo país incide directamente en tasas.

Reservas, balanza de pagos y estabilidad cambiaria

El interés por financiamiento multilateral coincide con tensiones sobre la disponibilidad de divisas. En economías con tipo de cambio administrado, el nivel de reservas internacionales es un ancla central de credibilidad monetaria y de estabilidad de precios, al respaldar importaciones y obligaciones externas.

El descenso del riesgo país en paralelo a gestiones con el FMI sugiere que los mercados incorporan expectativas de mayor respaldo externo o disciplina macroeconómica, variables que inciden en la percepción de sostenibilidad cambiaria. En América Latina, episodios similares han mostrado correlación entre acuerdos con organismos multilaterales y reducción de primas soberanas, particularmente en economías con brechas externas.

Implicaciones fiscales y credibilidad macroeconómica

La búsqueda de financiamiento externo ocurre tras un ciclo de ajuste fiscal anunciado por el actual Gobierno, que incluye reducción del gasto público para 2026 con el objetivo de estabilizar las cuentas estatales y disminuir el déficit.

Para inversionistas y acreedores, la combinación de consolidación fiscal y acceso a recursos multilaterales constituye un determinante clave del riesgo soberano. La caída del indicador por debajo de 500 puntos básicos coloca a Bolivia en niveles inferiores a los observados durante episodios recientes de estrés externo, lo que mejora la referencia para emisiones o créditos.

Relevancia regional y para Bolivia

En el contexto latinoamericano, el retorno a mecanismos de financiamiento del FMI se ha extendido en economías con restricciones externas. Para Bolivia, cuya integración financiera internacional es limitada, el acceso a crédito multilateral tiene impacto directo en reservas, balanza de pagos y sostenibilidad del régimen cambiario. La mejora del riesgo país refuerza la señal de menor prima de riesgo relativa, variable observada por inversionistas, calificadoras y organismos multilaterales al evaluar capacidad de pago soberano y estabilidad macroeconómica

La convergencia entre descenso del riesgo país y acercamiento al FMI evidencia que la percepción de solvencia externa de Bolivia está estrechamente vinculada al acceso a financiamiento multilateral. En economías con restricciones de divisas y mercados financieros poco profundos, la credibilidad macroeconómica se construye sobre reservas suficientes y disciplina fiscal, variables que continúan siendo el principal determinante del riesgo soberano.