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Escasez de diésel amenaza exportaciones y desata protestas en Bolivia

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  • 20 de marzo de 2025
Escasez de diésel amenaza exportaciones y desata protestas en Bolivia

Mineros y agroexportadores advierten pérdidas millonarias mientras crecen las protestas por el desabastecimiento.

En el departamento de Santa Cruz, principal motor agrícola de Bolivia, los productores de soya están al borde del colapso debido a la escasez de combustible. La falta de diésel impide la operación de maquinaria agrícola, crucial para la cosecha de soya, maíz y sorgo. Jaime Fernando Hernández, representante de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), advirtió que la ausencia de combustible podría resultar en pérdidas masivas, afectando la cadena alimentaria, incluyendo la producción de ganado y lácteos.

El sector minero también se ve afectado, ya que la maquinaria pesada utilizada en la extracción depende del diésel. La falta de combustible retrasa las operaciones, disminuye la productividad y pone en riesgo los contratos de exportación, afectando negativamente la economía nacional.

Reacciones y medidas gubernamentales

Ante la crisis, la Gobernación de Santa Cruz ha exigido la libre importación de combustibles para mitigar la escasez. Las autoridades locales argumentan que esta medida permitiría a los productores y transportistas acceder al diésel necesario para mantener sus operaciones y evitar mayores pérdidas económicas.

El gobierno central, por su parte, ha autorizado a YPFB a utilizar criptomonedas para el pago de combustibles, buscando agilizar las transacciones y asegurar el suministro. Sin embargo, los productores expresan su preferencia por un aumento en el precio del combustible en lugar de enfrentar una escasez que paralice sus actividades.

Protestas y bloqueos

La escasez de diésel ha generado protestas en diversas regiones. En Santa Cruz, sectores de Yapacaní y Concepción iniciaron bloqueos de vías en demanda de soluciones inmediatas. Estas medidas de presión reflejan la desesperación de los productores, quienes ven amenazada su capacidad de mantener la productividad y cumplir con los compromisos comerciales. La persistente escasez de diésel en Bolivia representa un desafío crítico para la economía nacional. Si no se implementan soluciones efectivas y oportunas, sectores clave como la agricultura y la minería podrían enfrentar pérdidas significativas, afectando la estabilidad económica y social del país.