A pesar de aumentar la distribución a 3 millones de litros diarios, la demanda supera la oferta y las filas continúan en las estaciones de servicio cruceñas.
En un esfuerzo por mitigar la escasez de combustible en Santa Cruz, YPFB ha incrementado la distribución diaria de gasolina a 3 millones de litros, superando el consumo habitual de 2 millones de litros por día. Sin embargo, las largas filas en las estaciones de servicio persisten, evidenciando una demanda que supera la oferta actual.
Medidas implementadas y desafíos actuales
El vicepresidente de operaciones de YPFB, Ariel Montaño, anunció que el incremento en la distribución busca reducir gradualmente las filas en las estaciones de servicio. No obstante, factores como la especulación y la reventa ilegal de combustible han dificultado la normalización del abastecimiento. Se han reportado casos de personas que adquieren grandes cantidades de gasolina para venderla a precios elevados en el mercado negro, lo que exacerba la escasez y afecta tanto a consumidores como a empresarios.
Además, YPFB ha implementado surtidores móviles en zonas productivas de Santa Cruz, como las provincias Cordillera, Ñuflo de Chávez y la Chiquitanía, con el objetivo de garantizar el suministro de combustible durante las temporadas de siembra y cosecha. Esta medida busca apoyar al sector agropecuario y minimizar el impacto de la escasez en la producción agrícola.
Impacto en el sector productivo y medidas adicionales
La falta de combustible ha afectado significativamente al sector productivo de Santa Cruz. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha informado que la escasez de diésel ha generado pérdidas en la producción agrícola, lo que podría derivar en un aumento de los precios de los alimentos en el mercado local. Ante esta situación, YPFB ha intensificado la importación de combustibles, ingresando al país 400 cisternas con 14 millones de litros de gasolina y diésel para atender la sobredemanda en Santa Cruz.
A pesar de estos esfuerzos, la situación no ha mejorado significativamente. Las estaciones de servicio continúan recibiendo volúmenes reducidos de combustible, lo que prolonga las filas y genera incertidumbre entre los consumidores. La Asociación de Surtidores de Santa Cruz ha expresado su preocupación por la disminución en la entrega de gasolina, que ha pasado de 35.000 a 10.000 litros por día, afectando la operatividad de los surtidores y generando pérdidas económicas.
Perspectivas y acciones futuras
La persistencia de las filas en las estaciones de servicio de Santa Cruz refleja la complejidad del problema y la necesidad de medidas adicionales para estabilizar el suministro de combustible. Es fundamental que las autoridades fortalezcan los controles para evitar la reventa ilegal y garanticen una distribución equitativa que satisfaga la demanda tanto de consumidores como de empresarios. Además, la implementación de soluciones a largo plazo, como la mejora en la logística de distribución y el aumento de la capacidad de almacenamiento, podría contribuir a evitar futuras crisis de abastecimiento en el departamento.