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Declive petrolero: Bolivia recibirá menos ingresos por hidrocarburos en 2025

Declive petrolero: Bolivia recibirá menos ingresos por hidrocarburos en 2025

La estatal boliviana proyecta una disminución de $us 135 millones respecto a 2024, en medio de desafíos en producción y exploración de hidrocarburos.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha anunciado una proyección de ingresos por renta petrolera de $us 1.500 millones para 2025, lo que representa una disminución de $us 135 millones en comparación con los $us 1.635 millones obtenidos en 2024. Esta tendencia a la baja refleja los desafíos actuales en la producción y exploración de hidrocarburos en el país.

En una reciente conferencia de prensa, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, destacó que los ingresos por renta petrolera en 2024 fueron $us 349 millones inferiores a los $us 1.984 millones registrados en 2023. Para 2025, se anticipa una nueva caída, situando la renta petrolera en niveles similares a los de 2016, cuando se alcanzaron $us 1.756 millones.

Dorgathen atribuyó esta disminución a la reducción en la producción de gas natural, resultado de la limitada exploración en gestiones anteriores. No obstante, enfatizó que YPFB está implementando un plan de reactivación con inversiones significativas para revertir esta tendencia. En 2025, se destinarán más de $us 500 millones en actividades de exploración y explotación: $us 281 millones para la búsqueda de nuevos yacimientos y $us 225 millones para la explotación de los existentes. A pesar de los desafíos, YPFB ha logrado mantener cierta estabilidad en los ingresos mediante la renegociación de contratos de exportación. Aunque el acuerdo de venta de gas a Argentina concluyó en septiembre de 2024, las negociaciones permitieron reanudar las exportaciones en noviembre del mismo año.

La disminución en la renta petrolera tiene implicaciones directas para la economía boliviana, afectando los ingresos destinados a gobernaciones, municipios y universidades públicas. Además, la reducción en la producción de gas natural ha contribuido a una crisis económica más amplia, caracterizada por la escasez de combustible, inflación y una disminución en las reservas de divisas.